La otra cara de San Valentín

Todos sabemos que el mes de febrero es el mes del amor; el día 14 de febrero es San Valentín y se ha convertido en el día de la celebración mundial del amor. El mundo entero invade las tiendas para comprar corazones, cajas de bombones, flores o cualquier otro detalle que pueda tener un significado amoroso. Muchos aprovechan esta fecha tan señalada para crear campañas específicas y llamar la atención de los consumidores para que accedan a la compra. Detrás del día de San Valentín, está el marketing puro y duro, aquel que el comprador no percibe pero que está ahí.

Amor y marketing

Este día con el paso de los años, se ha hecho cada vez más conocido y comercial. Es una fecha en la que las tiendas y los comercios saben seguro que aumentarán sus ventas y como es lógico, aprovechan la situación para sacar el mayor beneficio posible. Las estimaciones de gasto en San Valentín son muy altas y se repiten de año en año, aunque haya gente que deteste esta fiesta, lo cierto es que hay una gran mayoría que invierte una cantidad de dinero alta en celebrarlo con su pareja. Según las estadísticas de Atrápalo, los españoles gastamos una media de 30 euros por persona en celebrar San Valentín. Los regalos más comunes son los viajes románticos, los spas, los masajes y las típicas cenas para dos. Atrápalo afirma también que las reservas de los restaurantes crecen un 75% en este día en parte gracias a los menús especiales de San Valentín. Este año aumentaran los precios ya que el día cae en sábado y se espera que mucha más gente salga a cenar. Las cifras españolas no se pueden comparar con las de Estados Unidos, que gastan en el día de San Valentín la asombrosa cantidad de 18.900 millones de dólares.

Muchas industrias disfrutan de San Valentín casi mas que los propios enamorados, porque obtienen sus mayores beneficios gracias a este día. Hablamos de industrias como floristerías, industrias de tarjetas, industrias de bombones y dulces.

Como ganarse al consumidor

Tiendas y comercios intentan diferenciarse del resto poniendo en marcha sus estrategias de marketing para llegar antes que los demás al consumidor. En esta dura competencia por destacar se suma un potente competidor: Internet; que está cada vez más presente como alternativa y solución para los detalles de San Valentín y se convierte a su vez en protagonista de las redes sociales ayudando a activar el comercio online.

Todos tienen que ser muy avispados y ser los primeros en captar a los consumidores y que no se les adelanten. Por esto tienen lugar millones de campañas de marketing especializado, recordatorios de la fecha, listas de regalos y la decoración de las tiendas físicas así como la decoración online. Estas campañas persuaden al consumidor y les ponen ‘el caramelo en la boca’. El objetivo de todo esto es que todos acaben gastando de alguna forma. Por último están los despistados que a primera hora de la mañana saldrán corriendo por la puerta para llegar a tiempo y comprar el regalo. A estos compradores les resultará muy fácil dejarse convencer y es muy probable que se acaben convirtiendo en clientes de última hora.